Quizás sea el viento que me trajo hasta aquí, quizás sea sólo la curiosidad de saber que se siente escribir para todo un público... Un público escaso, seguramente, pero al fin, lo es... Existe, allí esta... Leyendo lo que mi cabeza esta pensando en este momento, leyendo mis relatos, mis historias, mis pensamientos más profundos, leyendome a mí... Leyendo mi corazón.
Primero me gustaría agradecerle a la gente que lee esto, pero no a aquella que lo hace por simple curiosidad, sino aquella que lo lee con el alma, que siente cada palabra... Que la siente como lo hago yo.
Gracias a aquellas cosas que me inspiran para poder hacer lo que estoy haciendo.
Se que esto no es como publicar un libro, con mis memorias... Con recuerdos, con pensamientos... Lleno de magia, de intensidad, de aventuras, de sentimientos ocultos, o quizás dados a conocer.
Hoy no puedo escribir "eternamente" hasta que mi cabeza diga basta, y mis brazos comienzen a pesarme, por el simple hecho de que debo irme. Pero no me iré muy lejos, lo prometo... Sólo iré a dar un paseo... A ver las cosas hermosas que hay en este mágico y espléndido mundo.
Caminaré visitando cada rincón que logrén divisar mis ojos.
Pronto voy a volver, para contarles un poco sobre mis memorias, sobre mi pensamiento más escondido...
Pronto podrán descubrir lo que mi corazón quiere dedicarles a ustedes, esos lectores que pueden ir más allá de un simple relato, esos lectores que tienen las ganas y la fuerza suficiente como para transformarlo todo en un laberinto de emociones.
Hasta pronto.
Eugeen.
viernes, 4 de enero de 2008
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